A un “ex-cultor” (17-10-07)

Recuerdo cuando se fue
a estudiar al extranjero;
decía que nunca jamás
volvería a su “estercolero”.

Juraba que a esta “aldea”,
sus pies no retornarían...
Pero se tragó la lengua
arrogante, falsa y bífida.

La “aldea” lo recibió
cual hijo pródigo, digo:
qué cosas tiene esta vida,
¡qué mundo tan pequeñito!

El país lo hizo oficial,
le dio dinero y honores;
fama que no podrá honrar
pues la honra es cosa de hombres.

Como perrito faldero
le lame al amo las botas,
se vendió el filibustero;
tiene esferas, no pelotas...

Ahora viene haciendo alarde
de grandeza y humildad;
pero el respeto del pueblo
jamás lo podrá comprar.

Se nos hizo un mercader,
no un artista verdadero;
le pasa las de aquel rey,
se cree vestido y va en cueros.

Le falló a su noble pueblo
y al quehacer, por el gobierno...
¿De qué le vale esculpir
si le sirve a don dinero?

Ya ves ex-cultor cuatrero,
que para verdad el tiempo;
juraste nunca volver
y hoy comes de tu “mierdero”...

p.31-32