En mi sangre

Tú vienes en mi sangre
como vivo poema;
me bañas la pupila,
me sonrosas el alma,
me recorres el cuerpo,
con tu piel me requemas.
Eres
vivo recuerdo
de las noches aquellas
en que violé tu encanto,
bebí tu sabia esencia.
Tú vienes en mi sangre
con mil rabias
que queman,
buscando que te arrastre
tu intimidad más tierna.
Tú me ofreces el brío
de potranca andaluza
el garbo de la vida
que jamás
me negaste,
tu pecho,
tu regazo,
tu dulce olor de hembra
que navega en mi sangre;
tú pueblas mis vacíos,
como no lo hizo nadie.