Lluvia (13-10-07)

Después del engaño triste,
domingo siete de octubre,
también el tiempo ha llorado
y su manto gris nos cubre.
En el alma de mi Patria
se arremolinan las nubes...

La soberanía mancharon
todos los poderes juntos,
la Sala “Que-harta” y algunos
que se llaman diputados:
oportunistas de turno
que hacen del país mercado.

El Tribunal de “güevones”
a cargo de S-Obrado,
para gozo de los traidores:
Tinocos modernizados,
sin ética ni conciencia,
contra el pueblo conspiraron.

El tiempo llueve por días
conocedor del descaro...

Los periódicos vendidos
y hasta un tal cura Sol-Ano,
pagos por transnacionales,
millones despilfarraron
y el embajador desleal,
de los norteamericanos...

Para vender nuestra Patria
¡cuánto billete gastaron,
cuántas conciencias, con bonos
y regalías compraron!
¡Cuánta miseria en el “memo”
de aquel 29 amargo!...

Histrionismo, con muletas,
al pobrecito jugando...
Cuenta con la escuela gringa
que hasta las torres se apearon...
No extrañe si don “cinismo”
se receta un atentado
que justifique milicias
y lo haga parecer santo.

La lluvia sigue cayendo
sobre los rostros ajados.

Después de ese día tan negro
triste los días han llorado,
tristes seguirán llorando
por este nefasto agravio...
La lluvia cae de mis ojos;
yo no sé si es lluvia o llanto.

p.24-25