Mi poesía

Mi poesía ya no es poesía,
es el cantar de la muerte,
de un mundo que se retuerce
desangrándose a raudales,
por la mano de los hombres
avarientos y brutales
que no respetan la vida
ni los principios morales...

La poesía que habla de muerte,
es tan sólo ese lamento,
que ahoga los sentimientos,
cuando las transnacionales
difuminan sus venenos
en los mares bondadosos
que dan vida y alimento,
que siembran virus mortales
para vender sus vacunas
y llenar de oro sus urnas.

Mi poesía ahora me asusta
pues parte soy de esa raza
que por llenarse la panza
descuartizan al hermano,
beben su sangre inocente
impotente y mancillado,
por quienes dicen que Dios
a su imagen los ha creado.

Vaya blasfemia asquerosa,
vaya arrogancia impensable,
creerse dueños de un mundo
que con sus manos deshacen...

Mi poesía es sólo tumba
donde el soñar muere a solas
y la lengua se enmudece
al par que mueren la horas.