Súplica

No te vayas ahora
que te has ido.
No te lleves la luz
ni los recuerdos.
No me dejes tendido,
en el camino,
a merced de ese león,
que llaman tiempo.

No deseo perderte
ahora,
que te he perdido.

Arrópame en tus silencios,
azules,
densos
y fríos...