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LLAMA y CENIZAS
PARA NO OLVIDAR
Diseñador Juan Pablo

Juan Pablo Hernández

Soy un artista y diseñador de Costa Rica, que desde temprana edad me he dedicado apasionadamente al arte plástico y el diseño creativo. Unido a ello, mi afición por la música, filosofía y teología, han sido fundamentales en mi desarrollo personal y profesional.

Desarrolladora Diana Chavarría

Diana Isabel Chavarría Morales

Soy una desarrolladora web creativa de Costa Rica, mi pasión es darle vida a la interfaz de usuario a través de interacciones y animaciones. Soy aventurera, artifice, aficionada al estudio y aprendizaje constante atravez de los libros.

Diseñador Josue Vargas

Josue David Vargas Barquero

Soy un diseñador creativo con enfoque en interfaces web, animaciones y diseño interactivo de Costa Rica. Defino el diseño visual de un proyecto, desde el inicio hasta que termine y se le entregue al cliente. Ocurrente, amante de Dios, aficionado a la lectura y me considero un hábil gamer.

Domingo Ramos Araya. © Todos los derechos reservados

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Fernando Guier

Abogado

Periódico: Al Día. Aquí y Ahora. Miércoles 2 de abril de 1995

En este mundo tan difícil, atribulado y lleno de complicaciones, al fin una noticia estupenda y de las que nos gustan a todos. Tengo por el arte costarricense y, en especial por la escultura, una predilección muy definida. De los artistas que conozco personalmente destacan los grandes maestros Olger Villegas y Franklin Zúñiga, Mario Parra y Ulises Jiménez, entre mis predilectos. Hay otro gran escultor que, al decir de los argentinos, está resoplando fuerte.

Me refiero a Domingo Ramos, el escultor con su taller en los altos de Ipís de Guadalupe, entre matas de café, piedras recién devastadas, granito y mármol. Entiendo que estudió en Italia y se trajo la belleza de ese país, ahora combinada con nuestra Patria. Conozco de él sus figuras danzantes, en bronce y piedra la idealización femenina – Sublimidad – y en plano mar – quizá a la deriva – la VELA blanca como el mármol y el viento, en un sector tranquila al amanecer marino y, en el lado opuesto, bamboleándose con fuerza en esos angustiosos atardeceres de tormenta.

Sin abandonar su taller en los aledaños de la ciudad de San José, saltó al mundo. En la Trienal Panamericana de Escultura en Piedra, realizada en Mar de Plata, nada menos que ganó el primer lugar con una talla gigantesca, denominada “Pensando en América”.

El concurso fue organizado por el Museo “Juan Carlos Castagnino”, en adhesión a los XII Juegos Deportivos Panamericanos 1995 y contó con la participación de una selecto y numeroso grupo de escultores latinoamericanos.

Y allí en el cono sur, en tierra argentina, esta bandera tricolor -modesta, sin pretensiones y pacífica-, enarbolada en primer lugar -en la mera cumbre – gracias a Domingo Ramos, el escultor.